
El ejercicio físico será lo más adecuado para poder conservar tu masa ósea en buen estado, distintas investigaciones han descubierto que los ejercicios físicos son indispensables para estimular los osteoblastos, la falta de este o la inmobilización de amplias zonas del cuerpo (con yeso) provocan la atrófia ósea y la pérdida de agilidad.
El ejercicio no solo brinda beneficios a la musculatura sino también a los huesos, ya que ambos incrementan la fuerza y se vuelven más resistentes.
La natación por ejemplo es el deporte ideal para el fortalecimiento muscular, pero no cuenta con beneficios significativos sobre los huesos, los deportes de resitencia extrema como el maratón pueden llegar inclusive a la pérdida de masa ósea.
La forma ideal de entrenamiento para los huesos es el entrenamiento de la fuerza o la utilización de pesas, para poder conservar o incrementar la masa ósea, el cuerpo debe trabajar para poder superar la fuerza de la gravedad.
Los pesos deben ser medios, el entrenamiento de maquinas será el correcto, ya que se podrá controlar la postura, poniendo el peso que se desea, siempre debe ser poco y realizar tres series de repeticiones largas de entre 15 o 20.
El objetivo será poder conservar la amplitud de movimiento en las articulaciones e incrementar la fuerza de los músculos, siempre tratando de no flexionar el tronco para la realización.
Maria
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