Uno de los objetivos de muchas personas, en especial mujeres, está en conseguir un vientre plano, esto no es una meta imposible, si se hacen los ejercicios correspondientes y se llevan a cabo uno hábito alimenticios adecuados.
Principalmente evitar alimentos que solo aportan calorías, como los dulces y perjudican a nuestro organismo y llevar una dieta saludable y equilibrada con frutas, verduras, cereales y legumbres y evitar el exceso de sal y las grasas saturadas.
Los zumos de vegetales y de frutas son una gran opción para nutrir e hidratar el cuerpo, con el consiguiente consumo de agua, unos dos litros diarios, que mantendrán nuestro cuerpo perfectamente hidratado.
Uno de los puntos clave para obtener tono y firmeza en el vientre es mediante la realización de ejercicios abdominales, trabajándolos de manera adecuada, siendo constantes y sin excederse en las repeticiones, con repeticiones de 20-25 de cada ejercicio es suficiente y unas tres o cuatro veces por semana.
Es importante la respiración durante el ejercicio, respirar antes del ejercicio y expirar en la contracción.
Los abdominales deben de trabajarse los tres grupos a la vez y en este orden: Inferiores, oblicuos y superiores.
Inferiores-Se deben de colocar las manos debajo del trasero y subir las piernas en dirección al techo, levantando solo ligeramente las lumbares, para no dañarse la espalda.
Otro ejercicio es cruzar las piernas y llevarlas al pecho, al tiempo que se contraen los abdominales
Oblicuos-Brazo izquierdo doblado detrás de la cabeza y pierna derecha doblada encima de la izquierda, girando el tronco, intentar sin doblar la cabeza ni el brazo tocar la rodilla con el codo.
Superiores. Brazos doblados a los lados de la cabeza y no los cierres al subir, los pies apoyados en el suelo, cuando subas, sube solo el tronco, contrayendo la tripa, sin bajar la barbilla.
Los ejercicios abdominales, por sí solos no consiguen quitar la grasa de la tripa, deberás acompañarlo de ejercicio aeróbico.
Otto 
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